Marruecos-España

La frontera con Marruecos: las mujeres porteadoras, sus vidas en un carrito

Desde principios de este mes de abril, una medida se ha implantado en el paso fronterizo de Ceuta con Marruecos para el porteo de mercancías: el uso obligatorio de carritos para el transporte de los bultos, pesados y excesivos en la mayoría de los casos.  Según El País, esta medida, propuesta por la Asociación de Empresarios del Polígono Tarajal II de Ceuta y aceptada por la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma, pretende, según estas organizaciones, dignificar el trabajo de las mujeres porteadoras, mayoría en esta actividad.

 Pero para muchas entidades y ONGs, como la Asociación de Derechos Humanos de Andalucía (APDH-A), esta medida encierra muchas dudas sobre su cumplimiento, y un lavado de imagen ante las recientes muertes de mujeres provocadas por las avalanchas que frecuentemente se producen en este paso. Para la APDH-A, el hecho de obligar al uso del carrito no afronta ni visibiliza la verdadera situación de las mujeres porteadoras, es más, les dificulta su trabajo, y, además, no se les ha tenido en cuenta la hora de tomar esta decisión, según publica eldiario.es.

Y es que la situación de estas mujeres vulnera los derechos humanos, como demuestra el informe elaborado por esta ONG, Respeto y dignidad para las mujeres marroquís que portan mercancías en la frontera de Marruecos y Ceuta, publicado en el 2016.

En esta investigación se exponen resultados demoledores sobre su realidad. Son mujeres entre 35 y 60 años en su mayoría. La edad supone un peligro para su integridad, pues si son jóvenes sufren con más frecuencia el acoso sexual por parte de las fuerzas del orden tanto españolas como marroquíes, y, si son mayores, el peso excesivo de los fardos, que oscila entre 50 y 90 kilos, les produce un mayor debilitamiento de su salud. Este es un precio a pagar, el otro, el que esta actividad, aunque supone el sustento de sus familias, pese a que cobran entre 15 y 30 euros al día, de lo que hay que restar el pago del desplazamiento a la frontera, implica el escaso tiempo que les queda para estar con sus hijos e hijas, y el desprestigio social que tienen en sus lugares de origen.

Se expone como conclusión de este estudio un decálogo de mejoras para la situación de las mujeres porteadoras en Ceuta, donde, entre otras, se propone la consideración de estas mujeres como trabajadoras transfronterizas o la mejora de la infraestructura del Tarajal. Propuestas que van más allá del uso obligatorio del carrito, implantada ya, y que esconde el silencio de las instituciones implicadas: la Unión Europea, España, Ceuta y Marruecos. El Tarajal, frontera entre ambos países y conocido como “la jaula”, se convierte cada día en el camino recorrido por mujeres con la espalda rota y la dignidad olvidada.

Andrea Rodríguez
Tags :  Marruecos, Ceuta, porteadoras