Marruecos-España

Historia de las temporeras marroquíes y las fresas de Huelva

Foto : eldiario.es

En Huelva hay 7000 hectáreas dedicadas a la agricultura intensiva de fruto rojos principalmente. Son los famosos invernaderos de la fresa de Huelva. Una agricultura intensiva e insostenible ecológicamente que produce el 95% de la producción de fresa española

Desde los años 90 la principal mano de obra ha sido inmigrante ante el rechazo de la población autóctona a trabajar el campo. Al principio eran marroquíes, pero la situación daba “conflicto” con los autóctonos y la cosa cambió

En el año 2000 comenzó la contratación en origen. Es una contratación colectiva desde los paíse de origen solo para el tiempo que dura la campaña. Solo pueden ser mujeres, así lo piden los empresarios con el beneplácito de la Administración Pública.

Dicen que las mujeres son más “delicadas” para la recogida del fruto rojo, que son menos problemáticas y más sumisas. Se requiere que sean casadas, viudas, o divorciadas y con hijos menores de 14 años en su país, así se aseguran que vuelven

Todos estos requisitos son legales, así lo piden los empresarios de la fresa y así los negocian nuestro Gobierno con el país de origen. Somos muchas las que opinamos que son inconstitucionales.

Primero vinieron las mujeres de Europa del Este pero dieron problemas, salían mucho. A partir de 2006 los contingentes son principalmente de mujeres marroquíes. No beben y salen poco, mucho más dóciles, dicen los empresarios

A partir de 2008, con la crisis, los contingentes se han reducido, solo pueden contratarse en origen los puestos que no cubran los nacionales. Pero la migración sigue creciendo y viven en asentamientos chabolistas en los campos cercanos a las fincas.

En los asentamientos vive el ejército de mano de obra de reserva. Son hombres subsaharianos en su mayoría con y sin papeles, también hay menores Hay muchos, algunos perennes todo el año.

Las mujeres marroquíes que habéis visto en los medios son algunas de las que han llegado en el contingente de este año para recoger la fresa. Estas mujeres viven en una situación de semi-cautiverio en las fincas de las empresas donde trabajan. Las inspecciones de trabajo no van

Durante estos años algunas mujeres han denunciado abusos: coacciones, amenazas, humillaciones y agresiones sexuales. Muchas no prosperan, las mujeres desaparecen, vuelven ( o las vuelven) a su país.

No podemos saber dónde se cumple el convenio del campo y donde no. La Mesa de integración dice que el año pasado al menos un 30% de estas vivienda no cumplian los requisitos mínimos de habitabilidad. Viven entre 8 y 10 en cada vivienda.

Existe una gran impunidad. L@s sindicaistas se la juegan para repartir un convenio o hablar con ellas. Algun@s de mis compañer@s del SAT han sufrido amenazas y agresiones por ir a los tajos a hacer acción sindical.

Ahora el asunto es mediático. Fiscalía está investigando algunos abusos, y la Guardia Civil el viernes intervino para frenar el secuestro de 300 mujeres. Pero la fresa de Huelva es la joya de la corona y hay muchos intereses económicos que priman

Un grupo de mujeres se atrevieron a denunciar abusos el viernes en la empresa Doñana 1998. Al día siguiente las metieron en un autobús para devolverlas a su país y que no ratificaran las denuncias. La Guardia Civil impidió la deportación irregular. Hay miedo pero están en lucha

Si muchas mujeres sufren abusos en sus puestos de trabajo imaginaos una situación de impunidad como estar en una finca inaccesible, con la libertad deambulatoria limitada, con miedo a perder el trabajo y siendo inmigrante. Yo las creo.

Para saber más os dejo el enlace para descargar el informe 2017 de la Mesa de Integración sobre los asentamientos de Huelva y os vuelvo a recomendar los libros de @AtrapaEditorial La fresa Amarga y ¡Qué hace esa fresa en tu mesa! https://www.apdha.org/comunicado-mesa-integracion-informe-asentamientos-provincia-huelva/ …

Son mujeres, son pobres, son inmigrantes. Son triplemente revolucionarias.

Pastori Filigrana

Twitter

 

Tags : Marruecos, Huelva, fresas, temporers, abusos sexuales