Internacional

Los grandes periódicos pactaron no informar sobre los escándalos del rey Juan Carlos I

Hace escasos días conocíamos unas grabaciones en las que Corinna zu Sayn-Wittgensteinque, la amante de el rey emérito Juan Carlos I, aseguraba en 2015 al comisario José Luis Villarejo que el monarca la utilizó para ocultar sus bienes fuera de España. Y si echamos la vista atrás podemos dar cuenta de que los periódicos generalistas más leídos y que comenzaron a funcionar con la Transición, no han hablado de los escándalos en los que estaba envuelto su majestad hasta hace muy poco. Aunque  cabe destacar que el supuesto fraude a Hacienda no ha sido portada ni de El País ni del El Mundo, un dato bastante curioso. Y en sus webs la información sobre este asunto es bastante escasa.

Este hecho quizá se deba a que, como apuntó la periodista Pilar Eyre en una entrevista en El Plural en 2017, en la Transición y tras el 23F “se juntaron los cuatro directores más importantes de Madrid e hicieron un pacto entre caballeros”, el cual consistía en tener “manga ancha” con los asuntos que tuviesen que ver con el rey. Este respeto hacia Juan Carlos I se debe a que se le considera como una figura clave que ha establecido la democracia tras 40 años de dictadura franquista. Sin embargo, como aseguró Eyre en la mencionada entrevista, el pacto de silencio de los periódicos ya no existe y ahora la información sobre la Casa Real no está atada a la censura.

Existen varios ejemplos en los que los periódicos han protegido al monarca emérito como por ejemplo su silencio, aunque conocido por todos, sobre su relación con Bárbara Rey. Pero con la llegada de nuevos medios todo salió a la luz y se conoció que incluso el CNI estaba involucrado en los asuntos personales del padre de Felipe VI. “El CNI compró el silencio de Bárbara Rey, amante de Juan Carlos I, con fondos reservados en Luxemburgo”, así tituló el 17 de enero de 2017 OkDiario y rápidamente los programas del corazón, que callaron antes, pasaban a informar sobre la ‘vedette’ y el monarca. Según el político del PNV Iñaki Anasagasti el pacto se rompió en 2012 cuando el rey viajó a Botsuana a cazar elefantes, junto con Corinna y el hijo de esta, y se cayó encima del animal y se rompió la cadera. “Lo siento mucho, no volverá a ocurrir“, aseguró el monarca a su salida del Hospital tras someterse a una operación, pero a los medios ese perdón les dio igual porque se dieron cuenta de que su función es informar.

Presión a los programas del corazón

Antes de que esto ocurriese, y como recuerdan en El Plural, el rey continuaba presionando para que los medios no publicasen nada sobre él ni sobre su familia, pero con la llegada del programa de Telecinco, ‘Aquí Hay Tomate’, las cosas se le complicaban. Un ejemplo de las presiones que vertía sobre la cadena la contemplamos en 2008 cuando el propio Paolo Vasile aclaró de manera pública que el rey les presionaba pero que este no había sido quien había acabado con el programa diario, pero sí llamó al propio Berlusconi para quejarse, explicó el consejero delegado de Mediaset en España.

Tampoco permitió que en España se viesen las imágenes en las que aparecía desnudo en la cubierta del Fortuna. Fue en 1995 y aunque aquí los medios callaron, la revista italiana Novella 200 sí que publicó las fotografías del rey español. Para Iñaki Anasagasti el rey emérito no merece privilegios a la hora de informar sobre su vida porque “no ha sido una persona sensible, no ha tenido una fundación o un proyecto social y sólo se ha preocupado por él. Por sus viajes, de sus restaurantes, de sus amantes y de sus cacerías”. 

Por el momento la Casa Real se ha limitado a decir que no se trata de un asunto oficial y que por tanto, no van a pronunciarse sobre el supuesto fraude de Juan Carlos I a Hacienda, pero lo que queda claro con la filtración de las grabaciones es que este ya no dispone del respaldo de los profesionales del Periodismo. 

Fuente: Los Replicantes